Matcha, cultura milenaria japonesa más allá del sushi

Porque no solo de sushi viven los japoneses… ¡ni siquiera en España!

Así que, en el Restaurante Matcha se han propuesto acercar a los madrileños la cultura milenaria nipona a través de su gastronomía.

Y es que, además del aclamado pescado crudo, la cocina japonesa ofrece mucho más que arroz y pescado. De hecho, te recomiendo fervientemente que pruebes la tempura de langostinos tigre troceados y con salsa ligeramente picante de la siguiente fotografía.

Materia prima de primera calidad para realizar un plato con sumo esmero y cuidado. Los langostinos suaves y tiernos se amalgaman a la perfección con la crujiente tempura. El toque final lo da esa crema que potencia aún más el sabor. ¡Adictivo!

Langostinos tigre troceados y en tempura

Antes de comenzar con la degustación de sushi, sugiero pedir para compartir el tartar Yu-sen Maguro de atún con salsa picante. El potente sabor del atún combina a las mil maravillas con el crujiente y el picante. Si eres más de salmón o prefieres que no pique, puedes optar por el tartar de salmón con trufa. 

Yu-sen Maguro

La selección de makis, nigiris y rainbow rolls, es exquisita y muy variada.

Ahora sí, os dejo una selección fotográfica de los platos de sushi que degustamos. Imprescindible probar alguno de los Rainbow Rolls y los nigiris de anguila. 

El Crazy Salmón Roll de la foto de portada, por sabor y textura, se cuela directamente en lo alto de la lista. Lleva salmón y aguacate cubierto de cebolla salsa mayonesa japonesa y salsa anguila.

Continuamos con Anguila Uramaki: anguila,aguacate y queso Filadelfia envuelto en anguila. El potente sabor del pescado se equilibra con la crema de queso y la salsa. Todo un acierto.

Anguila Uramaki
Anguila Uramaki

Pero si eres de sabores puros y elaboraciones simples, los nigiris de atún, lubina, salmón o anguila -entre otros-, serán tu perdición. Fabulosos cortes de pescado, suave, terso, de calidad excepcional.

Selección de nigiris

Haciendo honor al nombre del restaurante, el cierre de la velada no podía ser de otra manera: helado de té verde, matcha, acompañado de frutos rojos y nueces.

Un sabor no apto para todos los paladares, pero del que yo me declaro fan absoluta. Un postre fresco, limpio y ligero como colofón a una experiencia gastronómica de sobresaliente.

Helado de Matcha

Además, el estrenado interiorismo de la sala me tiene enamorada. Colorido, moderno y divertido, sin perder un ápice de personalidad. Lo mejor de todo: más acogedor que nunca y con un servicio de 10. ¡Viva Japón, amigos!

Sala del restaurante

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