Roostiq, materia prima propia cocinada a fuego con pasión

Se trata de uno de lo restaurantes de cocina de productor referentes de la capital. Roostiq cuenta con una finca de 150 hectáreas en Ávila desde la que llegan cada día las hortalizas y los pollos de corral, así como los cerdos de bellota con los que se elaboran los platos según la temporada.

Su base es la cocina a fuego, respetando el producto de calidad. Existen tres variantes:

  1. fuego de leña en su horno napolitano, en el que se elaboran pizzas artesanas, pollo de pasto y pescados
  2. fuego de carbón en su parrilla para las carnes
  3. fuego directo para recetas como las acelgas a llama o sus pollos de pasto.
Torreznos Roostiq

De toda su oferta, la propuesta más arriesgada e innovadora son los torreznos con Moët & Chandon, servidos bajo el sobrenombre de bella y bestia. Se han convertido en un clásico imprescindible.

En su carta encontrarás platos elaborados con materia prima de temporada. Dichos alimentos llegan a Madrid desde su dehesa, fundamentalmente hortalizas tales como rúcula, acelgas, lechugas baby o cebolletas, los pollos de pasto y las carnes de vaca de Guikar que comentaba anteriormente.

Alcachofas confitadas horno de leña

Otro de los protagonistas de la cocina es la parrilla de carbón en la que se cocinan las espinacas baby y rúcula con vinagreta de bacon y huevo frito, las alcachofas confitadas en horno de leña, el entrecot de vaca a la brasa y la hamburguesa de buey.

También el fuego se utiliza de manera directa. Un ejemplo son las acelgas salteadas a la llama. Y es que este, el fuego, consigue que la humedad de los alimentos se conserve ofreciendo sabores únicos.

Hay 78 referencias de vinos y las creaciones mixólogas de Jorge Coello (campeón de España de coctelería).

Puerros confitados y brasa

Otra exquisitez de la casa son los puerros confitados y brasa. Suaves, jugosos, tiernos y con un sabor insuperable.

El concepto gastronómico de Roostiq ha sido el punto de partida utilizado por la diseñadora de interior María Villalón para crear el ambiente del restaurante donde la cocina a la vista es la gran protagonista. Ha conjugado el ambiente cosmopolita del barrio con el respeto al producto y pasión por la cocina a fuego del restaurante.

Pizza de burrata

El horno napolitano es 100% italiano, incluso los materiales. Es obra de la familia Maglione, especializada en estas construcciones. Su horno en servicio más antiguo tiene casi tres siglos.

Este horno, ubicado en el centro de la cocina, es capaz de mantener una temperatura de 485ºC. En él se elaboran las pizzas artesanas como esta exquisitez de la foto anterior: de burrata con cherries y topping de pesto.

También el arroz integral salteado con verduritas, los pimientos de piquillo confitado, el lomo de salmón con cebolleta y el pollo de pasto Roostiq. En ellos, el horno sella el exterior y conserva en el interior todas sus propiedades y jugosidad.

 

CAPONES SOLIDARIOS

Además, el restaurante celebra la Navidad con sus capones solidarios. El 26 de noviembre se pondrán a la venta 70 capones que han sido criados en libertad en la finca de Ávila en condiciones excepcionales a través de su web roostiqmadrid.com/capon-solidario-roostiq.
Los capones se repartirán entre el 22 y el 23 de diciembre y tienen un precio de 100 euros cada pieza. Los fondos recaudados de la venta se destinarán íntegramente a las ONG Mensajeros de la Paz y Fundación Aladina.

Mensajeros de la Paz se fundó en el año 1962 por el Padre Ángel y Ángel Silva Sánchez. Esta organización siempre ha tenido como objetivo principal la promoción humana y social de los núcleos más desfavorecidos de la sociedad.

Por su parte, la Fundación Aladina nace en 2005 gracias a Paco Arango con el propósito de mejorar la vida de niños y adolescentes enfermos de cáncer. Proporcionan apoyo integral a niños, adolescentes y familiares mediante un equipo de psicooncólogas.

Capones solidarios

CONCURSO

Además de la venta solidaria de los capones, el restaurante ha impulsado un concurso de recetas en Instagram. Todos aquellos que cocinen este plato en Navidad, tanto si lo compraron en Roostiq como si no, podrán participar en este concurso. Las instrucciones son sencillas: solo hay que subir un story en Instagram con el capón cocinado, ponerle un nombre a la receta y mencionar al restaurante (roostiqmadrid). El premio del concurso, que comienza el 23 y termina el 31 de diciembre, es una cena para cuatro personas en Roostiq.

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